Jaima de la Hípica

Jaima de la Hípica, Pequeño Estudio.

Nuestra historia con Bea y Nelson fue inevitable, literalmente. Llegaron a nuestro estudio una mañana en busca de  fotógrafo para su boda en La Jaima de la Hípica. Al principio no nos dieron muchos detalles concretos sobre cómo sería su boda. Estaban más interesados en el tipo de fotografía que hacíamos y querían que fuésemos sus fotógrafos de boda en Valladolid. Según nos dijeron, habían descartado más de 50 fotógrafos en Valladolid. Los consideraban “muy de posados” y no les gustaba nada ese rollo. En ese momento, ese dato nos enganchó muchísimo a ellos y conectamos al instante. Su búsqueda fue vía Internet, sólo se quedaron con tres candidatos para su boda en La Jaima de la Hípica. Entre esos tres estaba nuestro estudio.

Bodas en la Jaima de la Hípica

Les mostramos nuestro trabajo y nuestra conversación fue fluida y sincera. Poco a poco nos desvelaron algunos detalles más del día de su boda en La Jaima de la Hípica. No habíamos realizado ninguna boda en este lugar . Lo conocíamos de oídas porque realizamos la boda a la hija del responsable de catering. En ese momento no nos pareció relevante ese detalle. Marcharon contentos en general por lo visto y por el trato. 

Ceremonias en la Jaima de la Hípica

Por la tarde, unos minutos antes del horario habitual de apertura, Bea y Nelson entraron de nuevo por la puerta. Nos sorprendió que la pareja de La Jaima de la Hípica regresara tan pronto. Parecían serios, en ese momento nos lo parecían porque evidentemente no los conocíamos como ahora. Nos reclamaron ver un slideshow de una pareja que, por lo visto, por la mañana no vimos. Una pareja “muy internacional” les habíamos dicho, haciendo referencia a las múltiples nacionalidades de los miembros de la familia. Su tono parecía de reproche y, aunque no entendíamos nada, les pusimos el slideshow.

Decoración en la Jaima de la Hípica

Aquí hubo un punto de inflexión. En los primeros segundos de video las caras de Bea y Nelson cambiaron drásticamente. Se miraban entre ellos, después miraban la pantalla y se volvían a mirar. Parecían incrédulos, nosotras seguíamos sin entender nada. De repente nos pidieron que parásemos el slideshow. Paramos el slideshow de la boda de Alex y Amber. La hija del responsable de catering de La Jaima de la Hípica, y por lo que supimos después, amigos de Bea & Nelson. Recordamos perfectamente como se miraban, se llevaban las manos a la cabeza y repetían “no me lo puedo creer”. 

Reportajes de boda en la Jaima de la Hípica

Aquí comenzaron las confesiones, y también las revelaciones. Si algo nos quedó claro, de la historia de Bea y Nelson y su boda en La Jaima de la Hípica. Es que no hay casualidades sino destinos. Admitieron que su exigencia de ver el video que se nos quedó colgado por la mañana era una broma. Su verdadera intención era reservar la fecha para su boda en La Jaima de la Hípica. Sin embargo al ver el video todo les dio un vuelco.

Unos meses antes de entrar en nuestro estudio, mientras Bea y Nelson preparaban su boda en La Jaima de la Hípica. Pidieron recomendaciones de proveedores a sus amigos. Cuando se casó Amber todo el mundo quedó muy contento con nuestras fotos y el padre de Amber les pasó nuestro contacto. O al menos eso creyó, porque en realidad el número estaba equivocado. Bea y Nelson intentaron contactar con nosotros pero no pudieron porque el número erróneo pertenecía a una florista de Cádiz llamada Virginia. Muy surrealista todo. El caso es que Bea y Nelson no pudieron contactar con nosotras porque el contacto de su amigo no les sirvió para nada. Por eso comenzaron a buscar fotógrafo para su boda en La Jaima de la Hípica vía Internet. En este punto estábamos todos alucinando, pero felices como en una peli con final feliz.

Jaima de la Hípica

Y el destino no se equivocó. Una de las mejores cosas que le pueden pasar a un fotógrafo de bodas, es que las parejas a las que fotografía tengan entre ellos una química brutal. Bea y Nelson la tienen, y lo constatamos durante su preboda. Nos llevaron a la antigua línea de tren de Valladolid-Ariza buscando los puentes abandonados. Acompañados por sus dos “perretes” pasamos una tarde de risas conociéndonos todos y hablando de los detalles de su boda en La Jaima de la Hípica.

Fotógrafos, Jaima de la Hípica

El día de su boda había una parte logística muy importante dado el origen portugués de la familia de Nelson. Toda la familia del novio se alojó en el Hotel Silken Juan de Austria en el famoso Paseo Zorrilla. Desayunaron todos juntos mientras Bea se preparó en la peluquería Prana y después en la casa de sus padres. Cuando llegaron a la Iglesia de San Nicolás, Bea y Nelson se encontraron en el altar entre lágrimas. Fue una de las entradas más emotivas que hemos vivido y que más recordamos. Sobre todo por la naturalidad con la que la pareja vivió las emociones del momento. A la salida de la iglesia, su reportaje de recién casados fue muy breve, como no podía ser de otra manera. Recorrimos un par de calles céntricas y estrechas cercanas a la iglesia y rápidamente fuimos a La Jaima de la Hípica.

La Jaima de la Hípica es un espacio de eventos y restauración que pertenece al Real Club de Hípica de Valladolid. Esta muy cerquita de la capital, apenas a cinco minutos en coche. El lugar está impecable y ofrece a las parejas todo lo que puedan necesitar en el día de su boda. Al llegar les esperaban todos los invitados en el coctel al aire libre, decorado con atrezzo y detalles que marcaban la diferencia. A pesar del calor, la sombra de los espesos árboles refrescaba el ambiente.

Fotografías de la Jaima de la Hípica

Los invitados, familiares y amigos, son los que hacen que una boda sea realmente especial. La relación que tienen con la pareja de novios y los afectos que se demuestran se dejan ver en un día tan importante para todos. Percibimos que Bea y Nelson estaban arropadísimos por los suyos.Les aman y aprecian, y estas conexiones nos brindaron momentos muy intensos en el salón de La Jaima de la Hípica. Familiares, amigos de toda la vida, compañeros de trabajo… todos tuvieron palabras y detalles de cariño para Bea y Nelson.

imágenes Jaima de la Hípica

Después del banquete en el salón, los novios sorprendieron a todos los invitados. Ofrecieron un concierto en el exterior de La Jaima de la Hípica, del grupo flamenco Sal Gorda. Todo el mundo comenzó a animarse al son de la música y los novios bailaron un primer baile no oficial como matrimonio bajo un sol que comenzaba a esconderse. 

 La Jaima de la Hípica

Más tarde, en la carpa  de La Jaima de la Hípica y bajo la atenta mirada de todos los invitados. Sonó la canción elegida por Bea y Nelson para abrir el baile nocturno: Más que Suerte de Beatriz Luengo. Una pieza que comenzaron bailando juntos y acabaron cantando juntos. 

Para el final de la fiesta de la boda de Bea y Nelson en La Jaima de la Hípica.  Reservaron unas bengalas que repartieron a todos los amigos e invitados. Todos formaron un pasillo de luces cálidas por el que pasaban bailando y cantando felices los recién casados.